Cronica de Bulimia y Anorexia


Empezamos a realizar una investigación, teniamos que elegir un tema y nos parecio elegir uno que marca tendencia y se pone de moda con el paso del tiempo.
El día domingo 25 de noviembre empezamos analizar fuentes de entrevistas y/o testimonios que anteriormente ya habíamos buscado, sobre el tema de la Anorexia y Bulimia en los jóvenes.

Primero analizamos una fuente de Youtube. Se trata de un documental del canal NAT GEO, en donde varias personas son entrevistadas y cuentan como llegaron a padecer la enfermedad de diferentes puntos de vista.
Entre estos casos se encontraba una chica ya curada donde cuenta lo que vivió, y también el peligro que corre la Internet en los jóvenes, como buscar con facilidad métodos para adelgazar (Paginas de Ana y Mía) Ana para llevar una vida de Anorexia y Mía de Bulimia. Después está un chico llamado Santiago, este caso nos pareció más habitual ya que dice que llego a ser bulímico por el entorno social que lo despreciaba por el físico, pese a eso se sentía nervioso y se ponía más sensible a todo. Luego esta el testimonio del padre –“Me llamo y me dijo que tenia miedo miedo de cruzar la calle, porque entró en pánico y me pidió que lo vaya a buscar a la ruta”. Santiago lucha contra la bulimia en un estado de preocupación, pero al vomitar se sentía libre de culpa por haber comido y no solo para bajar de peso sino por problemas personales. Esto significa que muchos chicos de nuestra edad solo por problemas familiares o del colegio lleguen a tal punto de no comer y enfermarse.
Mas tarde encontramos otra fuente que es una entrevista a un profesional especialista en trastornos alimentarios llamado Gonzalo Morandé, las preguntas son:

¿Qué efectos a largo plazo tiene la bulimia en la salud?
Tiene efectos físicos y mentales. A nivel físico, se producen alteraciones digestivas, osteo-musculares y vasculares. A nivel mental, persiste una inseguridad referente al cuerpo y a la capacidad de controlar la alimentación, temor que lleva a una actitud defensiva ante ella. 

¿Qué se debe hacer desde la familia? ¿Obligar a comer o dejarlo?
Apoyar con energía y cariño al paciente para enfrentar al problema, animarla para que ella coma, evitar críticas y presiones que puedan agravar el problema. Estar cerca de ella es indispensable para recordarle el esfuerzo que está haciendo. 

¿Cuales son los primeros síntomas en la bulimia y la anorexia?
Los primeros síntomas de la anorexia es la perdida de peso, autoprovocada, la paciente empieza a negar el propósito de estar gorda, la desaparición de la menstruación.
En la Bulimia comienzan quejándose que están gordas, el cambio de humor, los atracones y vómitos que pueden permanecer ocultos durante meses. La única evidencia es la desaparición de alimentos en casa que estaban destinados al uso familiar.

¿Se podría decir que solo tiene cabida en los países industrializados? ¿La moda y la imagen son los culpables de esta lamentable enfermedad?

No, en este momento los trastornos de alimentación son una expresión más de la globalización. Hay tantos casos en los países asiáticos como en América Latina circunscritos ellos a aquella parte de la sociedad que está bien alimentada y está expuesta a la publicidad. La incidencia de estos trastornos en los países industrializados se mantiene alta pero estable. Son hoy los países del este de Europa y los antes mencionados los que están dando las mayores cifras de variación al alza. La moda de estar delgados y el culto a la apariencia y el consumo no causan la enfermedad pero justifican que en lugar de ser muy pocas las mujeres enfermas hoy sean decenas de miles. La moda afecta a una parte de la población, mayoritariamente joven y femenina, que es especialmente vulnerable al mensaje adelgazante. De ahí el aumento de incidencia en los últimos 30 años. 


¿Es una enfermedad del siglo XX? ¿Cuando se empezó a diagnosticar?
Hace más de 100 años también había anorexia y bulimia. Pero eran muy pocas y circunscritas a ciertos grupos de población. No tenían como objetivo un cuerpo delgado e ideal sino que sus motivos eran religiosos o espirituales. Es en la década de los 40 del siglo pasado donde el cuerpo de la mujer empieza a descubrirse y ser utilizado cada vez más como modelo estético. Paralelamente, el papel de la mujer en la sociedad y en la familia había cambiado y cada vez se le iban sumando nuevas exigencias que favorecían el enfermar. 

¿Cuándo se considera que una persona padece anorexia nerviosa, donde esta el limite que separa una obsesión de una patología? ¿Cómo frenarlo cuando esta empezando?
La anorexia nerviosa es una obsesión entendiendo por ello la invasión del campo mental por ideas, imágenes, impulsos, sentimientos, sensaciones, que tienen carácter intrusivo y que no dejan pensar en otra cosa. Lo específico de la ideación anoréxica es lo penetrante de las ideas y que se refieren todas ellas a engordar, a comer, a perder el control de la alimentación y al cuerpo vivido como un enemigo. Hay que ayudar a frenarlo, o hay que frenarla, el paciente solo no puede. Es necesaria la ayuda de profesionales preparados para ello y conseguir también el apoyo familiar indispensable. Es más fácil parar la escalada en las primeras etapas cuando la chica es aún muy joven y los padres también y están dispuestos a colaborar. La decisión siempre depende de la chica, la dificultad está en conseguir que ella lo haga. 

¿Es necesario acudir a un centro especializado en estos casos? ¿Se puede forzar a una persona mayor de edad a recibir tratamiento?
Los trastornos de alimentación deben ser tratados por aquellos que saben tratarlos y que normalmente están en programas o unidades específicas. Se puede presionar a una persona mayor de edad para que acuda a tratamiento incluso ofreciendo la posibilidad de una terapia o tratamiento familiar para que no se sienta discriminada. Se puede forzar y es obligación hacerlo cuando el enfermo corre peligro de muerte por la anorexia o la bulimia.

Luego buscamos estadísticas en la Argentina sobre anorexia y bulimia en los jóvenes, cuanto creció y el riesgo. Al año de evolución y tratamiento un 5-7% se cronifican y un 35% está en riesgo de cronificarse. Cinco años después el porcentaje de evoluciones crónicas es de un 12% y quienes aún presentan riesgo son un 22%. A los 10 años se han cronificado un 15% de las pacientes tratadas adecuadamente en la adolescencia y han fallecido un 5%.